1. Preparar la masa de los blinis
Introducir en un bol la harina de trigo, la leche, el huevo, una pequeña cantidad de levadura química, una pizca de sal y un poco de pimienta molida.
Mezclar todos los ingredientes con unas varillas hasta obtener una masa homogénea, suave y sin grumos, con una consistencia ligeramente espesa.
2. Cocinar los blinis
Calentar una sartén o plancha a fuego medio y untar ligeramente su superficie con mantequilla.
Verter pequeñas porciones de masa, formando tortitas redondas de tamaño individual.
Cocinar durante unos minutos hasta que comiencen a aparecer pequeñas burbujas en la superficie y la base esté ligeramente dorada.
Darles la vuelta con cuidado y cocinar por el otro lado hasta que adquieran un tono dorado uniforme y una textura tierna y esponjosa.
Retirar de la sartén y reservar.
3. Preparar el salmón ahumado y la crema de queso
Cortar el salmón ahumado en pequeñas lonchas o porciones adaptadas al tamaño de los blinis.
Preparar la crema de queso, procurando que tenga una textura suave y cremosa para facilitar su distribución sobre las tortitas.
4. Montaje y presentación
Colocar los blinis sobre un plato o bandeja de presentación.
Extender una pequeña cantidad de crema de queso sobre cada blini y disponer encima una porción de salmón ahumado, doblándolo suavemente para aportar volumen a la presentación.
Finalizar coronando cada pieza con una cucharadita de caviar Beluga.
Servir inmediatamente para disfrutar del contraste entre la textura esponjosa del blini, la suavidad de la crema de queso, el sabor delicadamente ahumado del salmón y la intensidad del caviar Beluga.
(*) Receta creada por Tomás Écija, chef de los restaurantes El Albero y La Maita, ambos en Murcia.
